19 de agosto de 2026

Categories: Recetas

Cheesecake de pistacho en vasito sin azúcares añadidos con isomalt

¿Quién dijo que el isomalt solo servía para hacer piruletas y decoraciones?

Hoy vamos a llevarlo a un terreno completamente diferente con un postre cremoso, crujiente y con muchísimo sabor a pistacho: un cheesecake en vasito sin azúcares añadidos con isomalt.

Además de estar buenísimo, esta receta nos sirve para descubrir otra de las posibilidades del isomalt en repostería: utilizarlo para aportar dulzor y volumen en elaboraciones donde normalmente emplearíamos azúcar.

Eso sí, hay algo que debemos tener en cuenta desde el principio: el isomalt endulza menos que el azúcar. Por eso no buscamos que este cheesecake sea extremadamente dulce. Queremos que el pistacho sea el protagonista.

¿Preparados? Vamos a por él.

  • 🥄 Raciones: 6 vasitos generosos u 8 pequeños
  • ⏱️ Tiempo de preparación: 25 minutos
  • 🔥 Tiempo de horneado: 10-12 minutos
  • ❄️ Tiempo de refrigeración: mínimo 4 horas
  • Tiempo total: aproximadamente 4 horas y 40 minutos
  • Dificultad: fácil

Utensilios e ingredientes

Utensilios necesarios

  • Horno
  • Bandeja de horno con papel vegetal
  • Bol grande
  • Cazo
  • Varillas manuales
  • Espátula de silicona
  • Báscula de cocina
  • Manga pastelera (opcional)
  • 6-8 vasitos individuales

Todos los ingredientes de isomalt de esta receta los encontrarás en nuestra sección de ingredientes.

Para el crumble de almendra

  • 100 g de harina de almendra
  • 40 g de mantequilla
  • 30 g de isomalt
  • 1 pizca de sal

Para la crema de cheesecake de pistacho

  • 300 g de queso crema
  • 150 g de yogurt griego natural sin azúcar
  • 150 g de nata para montar (mín. 35% M.G.)
  • 80 g de pasta de pistacho 100%
  • 80 g de isomalt
  • 25 g de agua
  • 4 g de gelatina
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 pizca de sal

Para decorar

  • 25 g de pistachos tostados y picados
  • Un poco de pasta de pistacho 100%, opcional
  • Pistachos enteros, opcional

Y si quieres darle un pequeño contraste de color, puedes añadir una frambuesa fresca justo antes de servir.

Ingredientes del cheesecake de pistacho con isomalt

Cómo hacer cheesecake de pistacho con isomalt paso a paso

1. Empezamos por el crumble

Precalienta el horno a 170ºC, calor arriba y abajo. En un bol mezcla la harina de almendra, el isomalt y una pizca de sal. Añade la mantequilla derretida y mezcla hasta obtener una textura parecida a la arena húmeda.

No queremos formar una masa compacta. Precisamente buscamos pequeños trocitos irregulares que después nos den ese toque crujiente tan rico. Extiende la mezcla sobre una bandeja cubierta con papel de horno.

Hornea durante unos 10-12 minutos, removiendo ligeramente a mitad del horneado para que se dore de manera uniforme. Retira y deja enfriar completamente.

Importante: no montes los vasitos con el crumble todavía caliente porque perderemos parte de su textura crujiente.

Crumble de almendra para el cheesecake de pistacho
Jarabe de isomalt disolviéndose en el cazo

2. Preparamos el jarabe de isomalt

Pon en un cazo 80 g de isomalt y 25 g de agua. Calienta a fuego medio-bajo hasta que el isomalt se haya disuelto completamente.

En esta receta no necesitamos llevar el isomalt a temperatura de caramelo. Simplemente queremos disolverlo para poder integrarlo perfectamente en nuestra crema. Cuando esté transparente y completamente disuelto, retira del fuego.

3. Añadimos la gelatina

Mientras preparas el isomalt, hidrata la gelatina siguiendo las instrucciones del fabricante.

Una vez hidratada y con el jarabe de isomalt todavía caliente, pero sin hervir, incorpora la gelatina. Remueve hasta que se haya disuelto completamente. Deja templar la mezcla unos minutos. No debe estar muy caliente cuando la incorporemos al queso crema.

Incorporando la gelatina al jarabe de isomalt
Crema de cheesecake de pistacho mezclada

4. Preparamos la crema de pistacho

En un bol grande mezcla el queso crema, el yogurt griego, la pasta de pistacho, la vainilla y una pizca de sal. Mezcla hasta conseguir una crema homogénea.

Ahora incorpora poco a poco el jarabe de isomalt y gelatina ya templado, removiendo constantemente. Queremos conseguir una crema lisa, sin grumos y con ese precioso tono verde natural que aporta el pistacho.

5. Montamos la nata

La nata debe estar muy fría. Móntala hasta obtener una textura cremosa y firme, pero sin pasarte. No necesitamos una nata extremadamente dura.

Incorpórala poco a poco a la crema de pistacho utilizando movimientos envolventes. Este paso es el que va a conseguir que nuestro cheesecake tenga una textura mucho más ligera y aireada.

Y ahora llega un momento importante: prueba la crema. El isomalt tiene un poder edulcorante inferior al del azúcar, así que este cheesecake tendrá un dulzor más moderado que uno convencional. Si eres de los que prefieren los postres más dulces, puedes añadir una pequeña cantidad de un edulcorante de alta intensidad apto para repostería, siguiendo siempre la dosificación indicada por el fabricante.

Incorporando la nata montada a la crema de pistacho

Montaje de los vasitos

Cuando el crumble esté completamente frío, reparte una pequeña cantidad en el fondo de cada vaso. Añade una capa generosa de crema de cheesecake. Puedes hacerlo de dos maneras.

Opción sencilla: crumble + crema de pistacho + decoración.

Opción para los muy fans del pistacho: crumble + crema + una pequeña cantidad de pasta de pistacho en el centro + más crema. Cuando metas la cuchara aparecerá ese pequeño corazón de pistacho escondido. Y sí, está tan bueno como suena.

Lleva los vasitos al frigorífico durante un mínimo de 4 horas. Si puedes prepararlos el día anterior, todavía mejor. Si prefieres un formato distinto, también puedes montarlo en un molde de silicona de 12 porciones en lugar de vasitos individuales.

Montaje de los vasitos de cheesecake de pistacho

La decoración

Justo antes de servir añade por encima: pistachos tostados picados, unos hilos de pasta de pistacho, o algún pistacho entero. No necesitas mucho más. En este postre menos es más: queremos que se vea esa crema de pistacho suave y apetecible, el crumble y los pequeños trocitos de fruto seco.

¿Por qué utilizar isomalt en este cheesecake?

Esta receta es una buena demostración de que el isomalt puede tener vida más allá del caramelo artístico. En este cheesecake sustituimos el azúcar añadido por isomalt tanto en la crema como en la base.

Pero hay que tener clara una diferencia: sustituir el azúcar por isomalt en peso no significa conseguir exactamente el mismo dulzor. El isomalt es menos dulce que el azúcar. Por eso, cuando formulamos recetas con isomalt, tenemos dos posibilidades: buscar deliberadamente un postre menos dulce, o mantener el isomalt para aportar volumen y completar el dulzor con una pequeña cantidad de otro edulcorante. En esta receta hemos elegido la primera opción porque el pistacho tiene suficiente personalidad para ser el auténtico protagonista.

Información nutricional aproximada

Valores calculados para 6 vasitos, usando queso crema entero, yogurt griego, nata para montar, pasta de pistacho 100%, 110 g de isomalt en toda la receta y 25 g de pistachos para decorar. No se incluye la pasta de pistacho extra opcional de la decoración.

Por vasito (1/6):

  • Energía: 527 kcal
  • Grasas: 44,9 g
  • de las cuales saturadas: 19,7 g
  • Hidratos de carbono: 27,8 g
  • de los cuales azúcares: 5,7 g
  • de los cuales polioles: 18,3 g
  • Fibra: 3,7 g
  • Proteínas: 11,9 g
  • Sal: 0,45 g

Los valores son orientativos y pueden variar bastante dependiendo de las marcas utilizadas.

Sustituciones y alternativas

  • Queso crema → queso crema ligero: el cheesecake quedará algo menos untuoso.
  • Yogurt griego → skyr o yogurt natural espeso: puede resultar ligeramente más ácido.
  • Nata para montar → nata con menor porcentaje de grasa: cuanta menos grasa tenga, peor montará.
  • Pasta de pistacho → crema 100% pistacho: comprueba que no lleve azúcar añadido.
  • Harina de almendra → almendra molida: funcionará prácticamente igual.
  • Pistachos → almendras o avellanas: cambiará completamente el sabor final.
  • Gelatina → agar-agar: no recomendamos sustituirlos 1:1, el agar produce una textura diferente y necesita otro tratamiento.
  • Vainilla → pasta o semillas de vainilla: ajusta la cantidad según su intensidad.

¿Y puedo sustituir el isomalt por otro edulcorante? Aquí hay que tener un poco más de cuidado. No todos los edulcorantes tienen el mismo comportamiento, por lo que no recomendamos cambiar los 80 g de isomalt por 80 g de cualquier otro edulcorante: un edulcorante intenso como la sucralosa aporta muchísimo dulzor con una cantidad mínima, mientras que el isomalt también aporta volumen. Por eso las sustituciones deben hacerse pensando en toda la formulación y no únicamente en el dulzor.

Cómo hacer una versión más ligera

Si quieres reducir un poco las calorías del postre puedes hacer algunos cambios: utilizar queso crema ligero, elegir yogurt griego con menor contenido graso, reducir ligeramente la cantidad de nata, preparar vasitos más pequeños, o sustituir parte del crumble por pistachos picados.

Pero recuerda: que una receta no tenga azúcares añadidos no significa automáticamente que sea baja en calorías. Tenemos queso, nata, almendra y pistacho, ingredientes que aportan principalmente grasa y energía, además de muchísimo sabor.

Consejos para que quede perfecta

  • ✔️ No montes los vasitos con el crumble todavía caliente, perderá su textura crujiente.
  • ✔️ No lleves el jarabe de isomalt a hervor, solo necesitas disolverlo.
  • ✔️ Deja templar el jarabe con la gelatina antes de incorporarlo al queso crema.
  • ✔️ La nata debe estar muy fría para montar bien, sin pasarte de punto.
  • ✔️ Prueba siempre la crema antes de montar los vasitos por si prefieres ajustar el dulzor.
  • ✔️ Respeta las 4 horas mínimas de frigorífico; si puedes, prepáralo el día anterior.
  • ✔️ Añade la decoración justo antes de servir para que mantenga su textura.

Preguntas frecuentes

¿Sabe igual que un cheesecake elaborado con azúcar?
No exactamente. El isomalt tiene un dulzor más moderado, por lo que esta versión permite apreciar mucho más el sabor del pistacho. Si buscas un dulzor parecido al de un cheesecake tradicional, puedes completar el dulzor con una pequeña cantidad de otro edulcorante apto para repostería.

¿Tengo que calentar el isomalt hasta 160ºC?
No. Y esta es precisamente una de las diferencias respecto a cuando lo utilizamos para hacer piruletas o decoraciones. En esta receta simplemente necesitamos disolver el isomalt en el agua para integrarlo correctamente en la crema.

¿Puedo añadir directamente el isomalt en polvo al queso crema?
No es la opción que recomendamos. Puede costar más conseguir que se disuelva completamente y podrías notar una textura granulosa. Prepararlo previamente con el agua nos permite incorporarlo de una manera mucho más homogénea.

¿Puedo eliminar la gelatina?
Puedes hacerlo, pero la crema tendrá mucha menos estabilidad. Si vas a servir el cheesecake directamente en vasitos y prefieres una textura muy cremosa, podrías probar una versión sin gelatina aumentando ligeramente la proporción de queso crema. Sin embargo, para esta receta preferimos utilizarla porque conseguimos una textura firme pero cremosa.

¿Puedo utilizar crema de pistacho comercial?
Sí, pero mira bien la etiqueta. Muchas cremas comerciales de pistacho llevan azúcar entre sus primeros ingredientes. Si queremos mantener nuestra receta sin azúcares añadidos, debemos elegir una pasta o crema que contenga únicamente pistacho, o al menos comprobar cuidadosamente su composición.

¿Puedo hacerlo el día anterior?
Sí. De hecho, es una de esas recetas que agradecen el reposo. Puedes preparar los vasitos el día anterior, taparlos y conservarlos en frigorífico. Añade los pistachos y la decoración justo antes de servir para que mantengan mejor su textura.

¿Cuánto tiempo se conserva?
Bien tapado y siempre refrigerado, puedes conservarlo durante 2-3 días. Al contener lácteos, no debe permanecer durante largos periodos a temperatura ambiente.

¿Puedo congelarlo?
Sí, aunque la textura puede cambiar ligeramente al descongelarse. Si quieres hacerlo, congela los vasitos sin la decoración final y descongélalos lentamente en el frigorífico. Añade los pistachos una vez descongelados.

¿Puedo hacerlo en una tarta grande en lugar de vasitos?
Sí, aunque habría que adaptar ligeramente las cantidades y, sobre todo, asegurar una buena estabilidad de la crema. La ventaja de los vasitos es que nos permiten mantener una textura muy cremosa sin preocuparnos tanto por conseguir un corte perfecto.

Un cheesecake diferente para seguir descubriendo el isomalt

Cuando pensamos en isomalt es fácil imaginar inmediatamente piruletas, caramelos transparentes o decoraciones de azúcar artístico. Pero experimentar con este ingrediente nos permite ir muchísimo más allá. En este cheesecake lo utilizamos en una elaboración completamente diferente: una base crujiente y una crema suave de pistacho sin añadir azúcar convencional.

El isomalt en bolsa que usamos en esta receta es el mismo que utilizamos en todos nuestros dulces sin azúcar, y en nuestra sección de utensilios de cocina encontrarás moldes y accesorios para preparar tu propia versión en casa.

Si pruebas esta receta, cuéntanos qué te ha parecido y, sobre todo, qué receta con isomalt te gustaría que preparásemos después. Porque todavía nos quedan muchas cosas por experimentar.

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