15 de julio de 2026

Categories: Recetas - Salud

Hay recetas que solo funcionan en verano, cuando la fruta está en su punto y no hace falta añadir nada de más. Esta mermelada de melocotón sin azúcar añadido es una de ellas: isomalt en lugar de azúcar común, textura casera y el sabor real de la fruta madura. Aquí tienes la receta completa, paso a paso.

Mermelada de melocotón sin azúcar añadido con isomalt

Si hay algo que sabe a verano, es el melocotón. Dulce, jugoso, con ese color tan bonito y ese aroma que ya te dice: “haz algo rico conmigo”.

Hoy vamos a preparar una mermelada de melocotón sin azúcar añadido, utilizando isomalt en lugar de azúcar común. Es una receta sencilla, muy casera y perfecta para aprovechar melocotones maduros cuando están en su mejor momento.

Eso sí, como siempre me gusta explicarlo bien: esta mermelada no lleva azúcar añadido, pero el melocotón contiene azúcares naturales. Además, el isomalt endulza menos que el azúcar y no espesa exactamente igual, así que vamos a ajustar la receta para conseguir una textura rica, untable y con mucho sabor a fruta.

Puedes usarla para tostadas, yogures, tartas, rellenos de bizcochos, vasitos de postre o para dar un toque diferente a una tabla de quesos. Vamos, que un tarrito de estos en la nevera te salva más de un desayuno o merienda.

Tiempo de preparación
10-15 minutos

Tiempo de cocción
30-40 minutos

Tiempo de reposo
Mínimo 2 horas. Lo ideal es dejarla enfriar completamente antes de usarla. Si añades semillas de chía, la textura mejorará todavía más después de unas horas en la nevera.

Dificultad
Fácil

Cantidad
Aproximadamente 3 tarros pequeños, dependiendo de la cantidad de agua que tenga el melocotón y del tiempo de cocción.

Utensilios necesarios

  • Cazo amplio u olla
  • Cuchillo
  • Tabla de corte
  • Báscula de cocina
  • Cuchara o espátula
  • Batidora, opcional
  • Tarros de cristal limpios
  • Colador, opcional

Ingredientes

  • 1 kg de melocotones maduros
  • 180-200 g de isomalt en grano
  • Zumo de 1/2 limón
  • Opcional: 1 cucharadita de semillas de chía
  • Opcional: unas gotas de sucralosa líquida o estevia
  • Opcional: una pizca de vainilla o canela

Antes de empezar

Elige melocotones maduros, pero no pasados. Tienen que estar aromáticos, jugosos y dulces. Cuanto mejor esté la fruta, más rica quedará la mermelada.

Puedes pelarlos o dejar parte de la piel si quieres una mermelada con más color y un punto más rústico. Si la quieres muy fina, mejor pelarlos.

Lava bien los melocotones, pélalos si lo prefieres y retira el hueso. Córtalos en trozos pequeños. No hace falta que sean perfectos, porque durante la cocción se irán ablandando.

Si te gusta encontrar trocitos de fruta en la mermelada, deja algunos pedazos un poco más grandes. Si la quieres más fina, córtalos pequeños desde el principio.

Cocina la fruta y añade el isomalt

Pon los melocotones troceados en una olla junto con el zumo de limón. Cocina a fuego medio durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la fruta empiece a soltar su jugo y se ablande. El limón ayuda a potenciar el sabor del melocotón y también aporta un toque de acidez que equilibra muy bien la receta.

Incorpora el isomalt en grano y mezcla bien. Cocina a fuego medio-bajo durante 25-35 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.

Verás que la mezcla empieza a espesarse poco a poco. El tiempo dependerá de la cantidad de agua que tengan los melocotones y de la textura que quieras conseguir.

Ajusta la textura y envasa

Cuando la fruta esté bien cocinada, puedes dejar la mermelada tal cual, con trocitos, o triturar ligeramente. Si quieres una textura fina, tritura con batidora hasta conseguir el punto que más te guste. Si prefieres una mermelada casera con tropezones, simplemente aplasta un poco la fruta con una cuchara de madera.

Si quieres una textura más espesa, añade una cucharadita de semillas de chía y cocina unos 5 minutos más. La chía ayuda a dar cuerpo a la mermelada de forma sencilla, especialmente cuando no usamos azúcar común, ya que el azúcar tradicional también ayuda a espesar. Este paso es opcional, pero funciona muy bien.

Prueba la mermelada con cuidado, porque estará caliente. El isomalt endulza menos que el azúcar común, así que si quieres un sabor más dulce, puedes añadir unas gotas de sucralosa líquida o estevia. Añade muy poquito, mezcla, prueba y ajusta si hace falta.

Vierte la mermelada caliente en tarros limpios y esterilizados. Cierra bien y deja enfriar a temperatura ambiente. Una vez fría, guárdala en la nevera.

Conservación y sustituciones

Como esta mermelada no lleva azúcar común en gran cantidad, no conserva igual que una mermelada tradicional. Guárdala siempre en la nevera y consúmela en unos 7-10 días. Si quieres conservarla durante más tiempo, deberás hacer un proceso de envasado al vacío correctamente, usando tarros esterilizados y siguiendo las medidas de seguridad adecuadas.

Puedes sustituir el melocotón por nectarina, paraguayo, albaricoque o una mezcla de frutas de verano. Puedes usar 180 g de isomalt si te gusta una mermelada menos dulce, o 200 g si quieres un sabor más redondo. La chía es opcional. Puedes sustituir el zumo de limón por zumo de lima, aunque el sabor quedará un poco más fresco y ácido.

Si además trabajas con isomalt en otras elaboraciones (figuras, piruletas, decoraciones), te puede interesar tener a mano isomalt cocido listo para usar, que te ahorra el paso de fundirlo desde cero.

Información nutricional aproximada

Valores aproximados por ración de 20 g, calculados sin semillas de chía:

  • Calorías: 20-30 kcal
  • Hidratos de carbono: 6-8 g
  • Azúcares naturales: 2-3 g
  • Polioles procedentes del isomalt: 4-5 g aprox.
  • Grasas: 0 g
  • Proteínas: 0 g

Estos valores son orientativos y pueden variar según el punto de maduración del melocotón, la cantidad exacta de isomalt utilizada y la reducción final de la mermelada.

Importante: esta receta no lleva azúcar añadido, pero no significa que sea libre de hidratos. El melocotón contiene azúcares naturales y el isomalt debe consumirse con moderación.

Cómo usar esta mermelada

Esta mermelada de melocotón queda deliciosa con:

  • Tostadas
  • Yogur natural
  • Queso fresco batido
  • Cheesecake
  • Panna cotta
  • Helados caseros
  • Rellenos de tartas
  • Vasitos dulces
  • Bizcochos o magdalenas sin azúcar añadido

También puedes usarla como base para un postre rápido: yogur griego sin azúcar, una cucharada de esta mermelada y unos frutos secos por encima. Fácil, rico y resultón.

Tips y trucos para que quede perfecta

Usa melocotones bien maduros. Esta receta depende muchísimo del sabor de la fruta, así que cuanto más dulces y aromáticos estén, mejor.

No pongas el fuego demasiado alto. La mermelada necesita cocinarse con calma para que la fruta se deshaga y espese sin pegarse.

El isomalt endulza menos que el azúcar común. Si quieres un dulzor más parecido al de una mermelada tradicional, añade unas gotas de sucralosa o estevia al final.

Si la quieres más espesa, añade chía. Si la quieres más fina, tritura al final. Si te gustan los trocitos, aplasta solo un poco la fruta.

El limón es importante. No solo equilibra el dulzor, también hace que el sabor del melocotón destaque más.

Puedes aromatizarla con vainilla, canela o incluso un poquito de jengibre. El melocotón combina de maravilla con sabores cálidos y especiados.

Un último consejo

Esta mermelada es de esas recetas sencillas que parecen poca cosa… hasta que abres el tarro, la pruebas y piensas: “vale, esto lo tengo que repetir”.

Es casera, fácil, con fruta de temporada y sin azúcar añadido. Perfecta para dar un toque dulce a tus desayunos y postres sin recurrir al azúcar común.

Y lo mejor: puedes hacerla con melocotón, pero también adaptar la misma idea a albaricoques, nectarinas, ciruelas o frutos rojos. Una receta básica, bonita y muy de verano.

Preguntas frecuentes

¿Esta mermelada es apta para diabéticos?

Es una mermelada sin azúcar añadido y elaborada con isomalt, pero el melocotón contiene azúcares naturales. Si es para una persona diabética, lo mejor es controlar la cantidad y adaptar la ración a sus necesidades.

¿Por qué lleva limón?

El limón ayuda a equilibrar el dulzor, potencia el sabor del melocotón y mejora la conservación durante unos días en nevera.

¿Puedo hacerla sin chía?

Sí. La chía es opcional. La receta se puede hacer solo con melocotón, isomalt y limón. La chía simplemente ayuda a dar más cuerpo.

¿Se notan las semillas de chía?

Un poco sí. Si prefieres una textura más fina, puedes triturar la mermelada después del reposo.

¿Por qué no espesa igual que una mermelada normal?

Porque el azúcar común ayuda a espesar, conservar y dar esa textura típica de mermelada. El isomalt no se comporta exactamente igual, por eso podemos ayudarnos de la reducción, la chía o una cocción un poco más larga.

¿Puedo usar melocotón en almíbar?

No lo recomiendo para esta receta, porque normalmente lleva azúcar añadido.

¿Cuánto dura en la nevera?

Lo ideal es consumirla en 5-7 días, siempre bien tapada y refrigerada.

¿Se puede congelar?

Sí. Puedes congelarla en tarros pequeños o en porciones para usar solo la cantidad que necesites.

¿Puedo usarla para rellenar tartas?

Sí, pero si la quieres para relleno de tartas o bizcochos, te recomiendo hacerla un poco más espesa para que no humedezca demasiado la masa.

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